Viaje a la Costa Oeste de USA (XVI): San Francisco – Big Sur – Morro Bay

1.3.2015

Por segunda vez en todo el viaje, me desperté con una especie de síndrome post-vacacional. Aunque teníamos por delante una jornada muy interesante, no podía evitar sentir pena por abandonar San Francisco.

Entre la nostalgia y la distancia de San Francisco con el primer punto de interés del día, costó bastante arrancar la jornada. Aunque íbamos a hacer muchas paradas, el día iba a destacar sobre todo por los trayectos de carretera. No en vano ya estábamos camino de vuelta a LA. Sólo nos quedaban dos días y medio de viaje.

Pero no iba a ser un día de carretera cualquiera, porque íbamos a recorrer ni más ni menos que el Big Sur, la mítica Highway 1.

Al llegar a Monterey, tomamos la 17 Mile Drive, una carretera escénica de pago que une este pueblo y Carmel por la costa. Aunque no me arrepiento de haberla cogido, las panorámicas que vimos desde ella no me parecieron nada del otro en mundo en comparación con las que veríamos más adelante, y si aparte de eso hay que pagar…

La primera parada en la 17 Mile Drive fue en el mirador de The Restless Sea, donde el Pacífico se encuentra habitualmente agitado debido, supuestamente, a que rocas sumergidas ralentizan la corriente y hace que las olas rompan anticipadamente, aunque también se sospecha de una confluencia de diferentes corrientes en este nivel.

IMG_3984

The Restless Sea

IMG_3985

The Restless Sea

La siguiente parada la hicimos en el mirador de Bird Rock, donde se encuentra un islote famoso por su fauna de cormoranes y, sobre todo, leones marinos. Apenas se aprecia en la foto, pero todo el tono marronáceo de la cima del islote eran leones marinos.

IMG_3993

Bird Rock

IMG_3989

Bird Rock

Paramos posteriormente en el Sunset Point, donde vimos muy de cerca más leones marinos y cormoranes. Me hizo especial ilusión ver a los más jóvenes disfrutando arrastrándose por la arena. Fue mi parada preferida en la 17 Mile Drive.

IMG_4000

Sunset Point

IMG_4005

Sunset Point

IMG_4001

Sunset Point

IMG_4012

Sunset Point

La última parada nos sirvió para ver el Lone Cypress Tree, un icono de la West Coast, uno de los árboles más fotografiados de todo USA y principal reclamo de la 17 Mile Drive. Su edad estimada es de 250 años y destaca sobre todo por su dramática y solitaria ubicación sobre una roca en primera línea del mar. Este tipo de ciprés sólo crece de forma natural en esta zona.

IMG_4016

Lone Cypress Tree

IMG_4015

Lone Cypress Tree

Al terminar la 17 Mile Drive teníamos previsto hacer una parada en Carmel, un pueblo muy pintoresco y recomendado, ideal para estirar las piernas, pero al recorrerlo en coche buscando un aparcamiento nos dio la sensación de que no valía tanto la pena y que la esencia del pueblo ya la habíamos asumido con esa vuelta, así que para no ir muy apurados de tiempo el resto del día decidimos hacer marcha.

También pasamos de largo, y en este caso nos dolió bastante, Point Lobos, una reserva natural con bellas calas, una colonia de focas y leones marinos y buenas vistas del Big Sur al horizonte. Su aparcamiento estaba completamente saturado y entre aparcar, recorrer todo el camino desde el coche hasta la reserva, disfrutarla y volver íbamos a perder demasiado tiempo y a condicionar el resto del día.

No me quedó del todo claro dónde empieza y dónde acaba el Big Sur, pero lo cierto es que desde Point Lobos en adelante tuvimos centenares de kilómetros con paisajes preciosos. Perdí la cuenta de las paradas que hicimos, muchas de ellas las hicimos en miradores no oficiales, así que ignoro el nombre de la playa o de los islotes que presenciábamos, pero eso fue parte de la magia del día: sabíamos que el Big Sur tiene tal y tal y tal puntos de interés, pero ignorábamos que durante todo su recorrido íbamos a sentir tan a menudo el impulso de hacer un alto en el camino.

El Brixby Bridge, al principio de la carretera si se empieza el recorrido por el norte, es uno de los grandes emblemas del Big Sur. A su lado se encuentra una de las playas más bonitas que vimos aquél día.

IMG_4047

Brixby Bridge

IMG_4038

Brixby Bridge

Comimos en el Nephente, un restaurante mítico de la carretera, con unas vistas espectaculares del Pacífico. Si bien su carta es sencilla y con poca variedad, comimos un burrito breakfast riquísimo disfrutando de una de las mejores vistas-almuerzo de todo el viaje.

Nephente Restaurant

Nephente Restaurant

Un poco más adelante paramos de nuevo para contemplar la McWay Falls, un precioso salto de agua sobre una playa paradisíaca. Fue seguramente la vista más bonita de todo el día, uno de esos paisajes que hay que analizar varias veces para asimilarlo. A la cala en sí creo que no se puede acceder, pero las vistas desde el sendero panorámico valen muchísimo la pena.
IMG_4089

McWay Falls

IMG_4082

McWay Falls

Y entre estas paradas con nombres y apellidos que acabo de destacar hubo muchísimas más de anónimas, sin saber el nombre de lo que estábamos viendo pero cuya belleza nos forzaba a hacer un alto en el camino.

IMG_4025

Big Sur

IMG_4027

Big Sur

IMG_4053

Big Sur

IMG_4060

Big Sur

IMG_4069

Big Sur

IMG_4078

Big Sur

IMG_4104

Big Sur

IMG_4109

Big Sur

IMG_4057

Big Sur

El viaje se había caracterizado por varios fails que se habían compensado posteriormente de forma muy satisfactoria. La nieve nos impidió hacer una visita completa de Sequoia National Park pero en Yosemite pudimos visitar el gran bosque de secuoyas de Mariposa Grove, teóricamente cerrado en invierno, compramos unas cadenas para la nieve que apenas pudimos aprovechar pero luego en San Francisco dio la casualidad que nuestra anfitriona llevaba tiempo buscando unas, su coche era precisamente el mismo que el nuestro y se las pudimos revender,… Esta sucesión de compensaciones tuvo su máxima expresión en el Big Sur. En un momento dado, Vero empezó a gritar a mi lado pidiendo que parara el coche tan pronto como pudiera. Yo no sabía qué sucedía, ella sólo decía “para, para…”, así que, lógicamente, paré. Su siguiente frase me dio subidón de adrenalina: “es que creo que acabo de ver una ballena!!!”. Y efectivamente… en el horizonte parecía divisarse un ballena nadando por la superficie y lanzando su característico chorro de agua. Saqué la cámara y empecé a hacer fotos en ráfaga una detrás de otra como un energúmeno… hasta que me di cuenta de que la presunta ballena muy rápida no debía ser, porque permanecía inmóvil en un mismo sitio. Hice zoom para ver qué sucedía y lo que encontré fue esto: una roca!!! El chocar de las olas sobre esa roca hacía parecer que se trataba de una ballena lanzando agua!!

Fail ballenáceo

Fail ballenáceo

Nuestro gozo en un pozo, pero lo que reímos no tiene precio… y más cuando a los pocos minutos llegó la gloriosa compensación: varias ballenas de verdad!!! No se aprecian en la foto porque prácticamente no a salían a la superficie y eran difíciles de seguir. Tan sólo pudimos ver con claridad varios chorros itinerantes como el de esta foto, pero nuestra satisfacción fue máxima.

Win ballenáceo

Win ballenáceo

La última visita del día fue la más emocionante de todas: Piedras Blancas. En esta playa del sur del Big Sur habita un pobladísima colonia de leones y elefantes marinos. De leones ya habíamos visto varios grupos a lo largo del viaje, pero los elefantes eran novedad en mi vida y quedé impresionado por su tamaño y sus bufidos. Además, el mirador se encuentra a escasos metros de la playa, haciendo que la experiencia sea más intensa.

IMG_4118

Piedras Blancas

IMG_4114

Piedras Blancas

IMG_4112

Piedras Blancas

IMG_4111

Piedras Blancas

IMG_4138

Piedras Blancas

IMG_4156

Piedras Blancas

IMG_4143

Piedras Blancas

IMG_4179

Piedras Blancas

IMG_4120

Piedras Blancas

Coincidió esta visita con una puesta de sol para la posteridad.

IMG_4170

Piedras Blancas

Nuestra intención original era hacer noche en Santa Bárbara, pero dos días antes decidimos que sería demasiado paliza conducir 2 ó 3 horas extra de noche después de todo el recorrido que habríamos hecho, así que cancelamos la reserva que teníamos y reservamos noche en un hotel de Morro Bay.

El del Big Sur fue uno de esos días que cuando lo vives no parece que te esté marcando, quizás eclipsado por otros días cercanos más apasionantes, pero al recordarlo meses después siento algo muy intenso y, lo que es más significativo, me entran muchas ganas de volver.

Mercat Medieval de Capdepera 2013

18.5.2013

Desde el año 2000, Capdepera celebra un mercado medieval que a lo largo de los años se ha convertido en uno de los más populares de toda Mallorca.

Capdepera

Capdepera

El de 2013 fue especial al conmemorarse el trigésimo aniversario de la recuperación del Castell de Capdepera por parte del ayuntamiento, vendido en subasta pública durante el siglo XIX tras ser declarado inútil en 1856 por una orden real.

En el Mercat Medieval pudimos disfrutar de productos gastronómicos…

P1110404

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110383

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110380

Mercat Medieval Capdepera 2013

… artesanales…

P1110379

Mercat Medieval Capdepera 2013

… fauna…

P1110443

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110446

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110447

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110444

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110454

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110451

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110448

Mercat Medieval Capdepera 2013

P1110449

Mercat Medieval Capdepera 2013

… música…

P1110397

Mercat Medieval Capdepera 2013

… y muchas cosas más. Este año no faltaremos a una nueva cita, presumiblemente durante el tercer fin de semana de mayo.

Mercado aparte, aprovechamos la ocasión para visitar también el ya mencionado Castell de Capdepera, construido por orden del Rei Jaume II durante el siglo XIV y declarado Bien de Interés Cultural.

P1110388

Castell de Capdepera

P1110432

Castell de Capdepera, Torre d’en Miquel Nunis

P1110422

Castell de Capdepera

P1110421

Castell de Capdepera

P1110435

Castell de Capdepera

P1110463

Castell de Capdepera

P1110467

Castell de Capdepera

P1110470

Castell de Capdepera

Su estratégica ubicación sobre un monte le otorga unas privilegiadas vistas del interior, la Serra de Llevant, del propio pueblo y del Canal de Menorca, aunque en esta ocasión no pudimos ver la isla debido a la bruma que había en el mismo.

P1110436

Serra de Llevant desde el Castell de Capdepera

P1110439

Municipio de Capdepera

P1110423

Capdepera desde el Castell

Como curiosidad histórica, cuenta la leyenda que el Rei Jaume I consiguió la rendición musulmana de Menorca desde este recinto. Ordenando encender unas grandes hogueras visibles desde la isla vecina, mientras su ejército se concentraba en la conquista de Valencia, hizo creer a los musulmanes que se estaba gestando una implacable invasión, motivando su rendición mediante el Tratado de Capdepera, que les permitió seguir viviendo en Menorca bajo sumisión al nuevo reino.

Como no nos apetecía pasar todo el día en el mercado, por la tarde decidimos hacer un recorrido turístico por esta zona de la isla. En primer lugar, nos dirigimos hasta el Far de Capdepera, situado en la punta más oriental de la isla y desde el que se tiene unas preciosas vistas de la costa de Cala Ratjada y del Canal de Menorca.

P1110473

Far de Capdepera

P1110475

Cala Ratjada

P1110477

Cala Ratjada

P1110472

Cala Ratjada

Sin alejarnos de Cala Ratjada, posteriormente fuimos al impresionante arenal de Cala Agulla, que pese a su cercanía con un núcleo turístico tan importante y a las multitudes que en él se concentran se mantiene aún virgen. Ese color del mar habla por sí solo.

P1110497

Cala Agulla

P1110479

Cala Agulla

Antes de volver a Palma, hicimos dos últimas visitas. La primera de ellas fue sólo una visita a medias, en las Coves d’Artá, que a pesar de su nombre se encuentran en el municipio del pueblo rival, Capdepera, que antiguamente pertenecía a Artà. Nos limitamos a ver su imponente entrada principal, ya que no andábamos sobrados de dinero y decidimos visitarlas en otra ocasión.

P1110498

Coves d’Artà

P1110500

Coves d’Artà

P1110503

Coves d’Artà

Y finalmente, la última visita fue la de Cala Torta, otra cala virgen que en este caso pertenece al municipio de Artà.

P1110511Un día la mar de completo.

L’Alt Empordà: Museu Dalí – Cap de Creus – Port Lligat – Cadaqués

23.3.2013

Mi etapa en Catalunya se acercaba a su fin y ésta iba a ser la última salida importante. Una escapada de ida y vuelta en un solo día, muy simbólica teniendo en cuenta que el recorrido calcó una de mis primeras salidas de Barcelona ciudad, muchos años atrás.

No quiero aparentar lo que no soy. Por eso, reconozco que no soy un gran amante de los museos. No me aburre visitarlos, no se trata de eso. De hecho, cuando los visito los disfruto al máximo y me evado bastante de la realidad. Simplemente, no son una prioridad cuando viajo o hago una escapada, y menos cuando dicho viaje o escapada es de corta duración.

Sin embargo, sí que siento predilección por los museos temáticos centrados en un artista o estilo concreto. Al ser poco entendido en arte, estos museos me permiten entender mejor el conjunto de su obra, su evolución, su estilo, su mensaje, etc… Por todo ello, el Teatro-Museo Dalí y el Van Gogh Museum son dos de mis preferidos.

Así pues, nuestra primera parada del día fue precisamente para visitar el primero de ellos, el Teatro-Museo Dalí, situado en Figueres. Ubicado en el antiguo Teatro Municipal de la ciudad, fue inaugurado en 1974 y posee el mayor grueso de obras de Salvador Dalí.

P1110076

Teatre-Museo Dalí

P1110050

Detalle de la fachada de los panes

El Teatro-Museo Dalí fue concebido por el artista como una obra más de su colección, entendiendo esto como que hay que valorarlo como un conjunto que ofrece al visitante una experiencia apasionante y única de surrealismo.

Pese a que están permitidas las fotografías sin flash e hice bastantes, no voy a publicarlas porque no hay nada equiparable a presenciar las obras en persona (y también dudo de que sea legal).

Nuestro siguiente destino, después de comer una hamburguesa en Figueres, fue el Cap de Creus, donde visitamos, en este orden, el faro, la Cova de s’Infern, Port Lligat y Cadaqués.

El inhóspito y dramático paisaje que rodea el faro del Cap de Creus es uno de mis preferidos de toda Catalunya. La sensación de evasión, como si uno estuviera cerca del fin del mundo o en un lugar post-apocalíptico, es inmediata.

P1110109

Faro del Cap de Creus

P1110095

Cap de Creus

P1110087

Cap de Creus

P1110084

Cap de Creus

Desde el faro, un sendero no demasiado claro debido a las rocas y la vegetación baja conduce hasta la Cova de s’Infern, una curiosa cueva marina abierta por dos lados.

P1110098

Cova de s’Infern

En una recogida cala del Cap de Creus se encuentra Port Lligat, un pueblo diminuto cuanto a tamaño pero de fama universal al ser lugar de residencia de Salvador Dalí desde 1930 hasta 1982. Su antigua casa es actualmente sede de la Casa-Museo Salvador Dalí.

P1110115

Port Lligat

P1110110

Port Lligat

Para terminar la escapada, y lamentablemente con escasísima luz solar, visitamos Cadaqués. Quedará pendiente un mejor reportaje fotográfico para otra ocasión, ya que de tan poca luz que había pocas fotos merecen ser rescatadas para esta entrada y utilizar fotos de anteriores visitas va en contra de mis principios. Me limitaré a recordar lo que es un secreto a voces: se trata seguramente del pueblo marítimo con más encanto de toda Catalunya.

P1110117

Cadaqués

P1110124

Cadaqués

Ahora vivo en Mallorca, pero no tengo ninguna duda de que en una de mis frecuentes visitas a Barcelona tarde o temprano caerá otra escapadita como ésta.

P1110111

Prou!!