Caldes de Montbui – Sant Sebastià de Montmajor

19 y 20.5.2012

El fin de semana que pasamos en Caldes de Montbui se podría considerar perfectamente como la escapada triunfal del año. Por cortesía de las Termes Victòria, pudimos disfrutar de una noche de hotel para dos personas con cena, desayuno y spa (masaje, piscina termal, sauna y rayo de agua) incluidos. Un auténtico lujo.

La experiencia fue inolvidable. El personal, amabilísimo y muy atento en todo momento. La cena y el desayuno, exquisitos. Y cuanto al spa, sin palabras. Muy pero que muy recomendable, tanto para quien sufra algún tipo de afectación reumática como para quien simplemente desee pasar un fin de semana de relax.

El pueblo de Caldes de Montbui es famoso por sus termas romanas, las más importantes y mejor conservadas de la península Ibérica. Sus estructuras más antiguas conservadas datan de finales del siglo I a. C.

Frente a las termas, se encuentra la Font del Lleó, el símbolo local. Se trata de una fuente termal de uso público que emana agua a 74º C, una de las más calientes de toda Europa. Su caudal es muy abundante y constante, jamás ha dejado de fluir, y su agua tiene propiedades mineromedicinales.  

El agua de la Font del Lleó que se pierde va a parar a unos lavaderos que hoy en día siguen siendo de uso público. Nosotros nos acercamos a ver el Safareig de la Portalera, pero no pudimos entrar porque ya estaba cerrado. Se vacía y se limpia a diario, llenándose de agua nuevamente por las noches.

La mañana del domingo nos acercamos a Sant Sebastià de Montmajor, un pueblecito de apenas 6 habitantes incluido en el municipio de Caldes y documentado desde el año 1065. Se trata de un auténtico remanso de paz y tranquilidad, situado entre montañas y alejado de cualquier otro signo de civilización. 

Un buen lugar para perderse durante unas horas, disfrutando de la única compañía del silencio.

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