Escocia 2010 (IV): Skye – Mull – Oban

4.9.10

Tuvimos que madrugar un poco porque nos esperaba una jornada maratoniana. Durante el desayuno, socializamos con un hombre de Manchester que estaba en Skye practicando ciclismo. Nos comentó que ésa estaba siendo la mejor semana del año en cuanto a clima. Más suerte, imposible. También se quedó intrigado por mi desayuno: pan con aceite. Ay, ignorantes de la alta cocina!

Antes de las 7:30 ya estábamos on the road. Cruzamos la isla de norte a sur hasta Armadale, donde cogimos un ferry. Si ya de por sí hay poca circulación en Skye, a esa hora la isla parecía completamente deshabitada, y nosotros sus conquistadores.

Ferry Armadale-Malaig

Tras media hora de trayecto, el barco nos dejó en Malaig, donde retomamos la carretera en dirección a Lochaline. Durante ese tramo, de más de dos horas, no paramos ni una sola vez, excepto para repostar, ya que íbamos con un poco de prisa para no perder el siguiente ferry… Al final lo perdimos igualmente, nos quedamos sin ferry y sin disfrutar de los paisajes. Por suerte, a la media hora salía otro, así que el daño fue menor y matamos el tiempo tomando un té en la cafetería del puerto.

Sobre las 12h, cogimos el segundo ferry del día y en 15 minutos ya estábamos en Mull, en concreto en Fishnish. Si Suiza fue el viaje de los teleféricos, éste iba en camino de convertirse en el de los barcos.

Mull está considerada como una pequeña Skye, pero yo no las vi tan parecidas. Skye, pese a ser más grande, es más inhóspita, posee paisajes más sorprendentes e insólitos, más diversos, y un aroma de leyenda impregna cada uno de sus rincones. Mull, sin menospreciarla, no difiere tanto respecto a los paisajes que vimos en el resto de Escocia y la sensación de soledad que reina es Skye es más difícil de encontrar.

Conducimos hasta Tobermorry, la capital, cuyo puerto nos encantó. Comimos un Fish & Chips bajo la atenta mirada de las gaviotas (mío? mío? mío? mío?), que confiaban en nuestra torpeza para poder comer algún cacho que se nos cayera.

Tobermorry

Tobermorry

Tobermorry

Tobermorry

Mull

Mull

Mull

Mull

El plan de la tarde consistía en ir hasta Fionnphort, en el cabo sur-oeste de la isla, para tomar un nuevo ferry hasta Iona, una diminuta isla pegada a Mull y que tiene fama de ser muy encantadora. La carretera hasta allí se me hizo un poco pesada, pero hubo un tramo de unos escasos 2-3 kilómetros totalmente espectacular que recordaré toda la vida. La carretera pasaba prácticamente por encima del mar, justo encima de las rocas, en las que rompían las olas justo cuando el día empezaba a estropearse, y al mismo tiempo a los pies de unos acantilados cuya verticalidad imponía. Mi mejor recuerdo de Mull son esos 5 minutos de trayecto. El pedazo de fail es que no hicimos ninguna foto del momento.

Llegamos a Fionnphort sobre las 16h y decidimos abortar el plan de ir a Iona. La vimos desde la distancia y aunque seguramente deber ser muy bonita no nos dio la impresión de valer tanto la pena, sobre todo porque visitándola nos arriesgábamos a quedarnos colgados en Mull. El último ferry para salir de la isla hasta Oban salía a las 19h desde Craignure, en la otra punta de la isla.

Iona

Fionnphort

Entonces, apareció lo único que nos faltaba por ver: la lluvia! Duró menos de una hora y nos acompañó durante todo nuestro camino a Craignure, incluida la visita relámpago a los exteriores del Duart Castle. Si nos llegan a decir antes del viaje que durante 5 días nos llovería apenas una hora…

Duart Castle

Duart Castle

Para mi gusto, ese fue el día menos emocionante del viaje. Mucha carretera y muchas prisas para pocas visitas. Sin embargo, nos dejó otro recuerdo imborrable durante el ferry de Craignure a Oban. Cuando la tormenta ya había cesado y la calma crecía en el ambiente, pudimos presenciar una espectacular puesta de sol con Mull como telón de fondo, a medida que nos alejábamos de ella. Técnicamente no era una puesta de sol, ya que simplemente se escondía entre sus cimas y varias nubes que filtraban sus rayos, pero me encantó. De propina, por si creíamos que ya lo habíamos visto todo, apareció un delfín y un arco iris.

Ferry Craignure-Oban

Ferry Craignure-Oban

Poco más dio de sí el día. Llegamos reventados al hostal, cenamos algo rápido, jugamos al Rummikub y a dormir.

Rummikub

Recorrido del día en Google Maps.

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